Lesiones en el Fútbol más frecuentes

lesiones del futbol

Los juegos de pelota han estado presentes desde hace siglos en la práctica deportiva del hombre. Desde el siglo II antes de Cristo  hasta nuestro días. Actualmente es uno de los deportes más practicados en todo el planeta, así como uno de los más populares en todas las edades.

Las personas que practican este deporte, o futbolistas, son muy propensas a tener lesiones por caídas, giros inapropiados, golpes,… El sobre esfuerzo y las largas temporadas terminan con la resistencia de estos deportistas, que pueden tener lesiones o recaídas de otras anteriores.

Por lo tanto, la actividad de realizar este deporte, ya sea a nivel profesional o aficionado, puede ocasionar lesiones que se deben abarcar desde la prevención y el calentamiento de la musculatura para evitarlas. 

En este artículo os mostraremos las lesiones más comunes en esta práctica deportiva y los posibles tratamientos para poder paliarlas. No nos olvidaremos de dar unos consejos para su prevención, sin olvidar todo lo que ya tratamos en el artículo con la tabla de estiramientos para fubolistas.

Lesiones musculares:

Las lesiones musculares, son lesiones en el tejido muscular provocadas por una contracción brusca, elongación del músculo o por realizar un esfuerzo superior a la capacidad biológica de resistencia a la tensión. Todo esto viene determinado por dos factores:

1. Factores intrínsecos: son los relacionados con el propio deportista (su preparación física, su estado nutricional y su estado emocional). Al realizar el ejercicio se pierde líquido por sudoración y los músculos van perdiendo elasticidad. Suele aparecer el típico pinchazo o tirón, hasta llegar a la rotura muscular. Lo más importante es la alimentación del deportista.
2. Factores extrínsecos: no dependen directamente del deportista. Éstos pueden ser: el estado del terreno de juego, el nivel de la competición, los descansos, temperatura, humedad,…

Existen varios tipos de lesiones musculares relacionadas con la práctica deportiva del fútbol. Se pueden encontrar las lesiones directas (producidas por traumatismos directos sobre el músculo como pueden ser contusiones, distensiones, esguinces…) y las lesiones indirectas (que son aquellas que ocurren de forma no traumática como pueden ser los calambres). A continuación, os muestro una clasificación que se detallará más en profundidad en cada uno de sus enlaces que podrás encontrar en nuestro apartado de lesiones.

Lesiones directas

  • Contusión
  • Distensión
  • Elongación o estiramiento
  • Sobrecarga
  • Contractura
  • Desgarro o rotura fibrilar
  • Rotura muscular
  • Rotura fibrilar

Lesiones indirectas

  • Calambre

Lesiones óseas:

Las principales lesiones del fútbol son óseas, producidas por golpes de contacto, caídas durante la carrera, golpes contra banderines, vallas…Esto se produce en fracturas, luxaciones, esguinces…y otras más que nombramos más abajo. El fútbol es un deporte donde la parte del cuerpo que más sufre es la extremidad inferior, esto no significa que todas las lesiones se realicen en esta parte del cuerpo. Hay otras lesiones como las fracturas de nariz, de los dedos o las luxaciones que son frecuentes en este deporte. Más abajo las nombramos y en sus enlaces podrás profundizar más.

  • Fracturas
  • Esguince de tobillo
  • Traumatismo craneal
  • Luxaciones
  • Fracturas de los huesos de la nariz
  • Fracturas de tibia y peroné
  • Rotura de menisco de la rodilla
  • Rotura de las falanges del pie
  • Rotura de los ligamentos del tobillo

Lesiones tendinosas:

  • Tendinitis
  • Tenosinovitis

Por último, hay otro tipo de lesiones que no están clasificadas, como las lipotimias, los colapsos, infartos de miocardio, tromboflebitis, sincopes…y otras afecciones importantes a tener en cuenta. Últimamente hemos podido ver noticias informándonos de futbolistas que han perdido la vida en el terreno de juego. Este hecho es debido al gran trabajo que el cuerpo realiza llevándolo a su límite sin previo aviso.

Estas lesiones están relacionadas con un fallo en el cuerpo, existen síntomas que nos avisan de que tenemos que echar el freno y no sobrecargar al cuerpo. Los síntomas son: debilidad respiratoria, palidez en el rostro, palpitaciones y estado de ansiedad, sudor frío en la frente o en el cuerpo, tono postural bajo, la vista se nubla, puede haber pérdida de conocimiento, de equilibrio, pulso débil, nauseas y vómitos.

Hay que prestar atención a estos síntomas y ser capaces de leer lo que nuestro cuerpo nos está transmitiendo para realizar el ejercicio de manera adecuada.